Este mes, en Menudo Plan…

Ya queda menos para tener en nuestras manos el primer número impreso. Mientras tanto puedes hojear el número 0 para ir abriendo boca… ¡¡¡Qué lo disfrutes!!!

Revista Menudo Plan, número 00

Postre navideño fácil y resultón

Mi amiga Carmen, que es una estupenda repostera (justo lo opuesto a mi) ha aparecido cual hada madrina navideña, a salvarme del postre de Nochebuena y me envía esta receta súper fácil y resultona… ¡Hasta yo me atrevo con ella!
Seguro que a mis sobris les sorprende encontrarse con este árbol de navidad relleno de nocilla. Podéis encontrar la receta paso a paso en el estupendo blog de Rosa, Velocidad cuchara, un imprescindible a partir de ahora para todos los cocinillas.

Y vosotros ¿tenéis algún receta-milago para estas navidades?

Feliz Navidad a todos

Este año hemos sido razonablemente buenos… No es que los Reyes Magos se fijen al dedillo en nuestro comportamiento… sería un poco decepcionante que tres señores ancianos, sabios y “viajados”, que han debido ver de todo en este mundo, no comprendieran que niños y mayores somos humanos y, por lo tanto, tenemos nuestros días… buenos y malos.

Es imposible que un niño sea malo, malísimo, perverso… hasta considerar los Reyes que no es merecedor de regalo alguno, así que dejemos de ponerles como excusa para conseguir que, en estos días de vacaciones, los niños se queden quietecitos y calladitos hasta dejar de ser niños.
Nos sumamos a la propuesta “STOP al “has sido bueno” y firmamos contra el chantaje Real. Todos los niños son buenos y… “con lo buenos que hemos sido” basta y sobra para los Magos demuestren su generosidad.

También para los fanáticos del de rojo…

¿Cómo podíamos olvidar a un señor que, sin pensar ni por un segundo en la jubilación, atraviesa cada año todo el mundo para dejar regalos a niños y mayores? ¡A su edad! Si sois del de rojo, ya podéis descargar el sobre personalizado aquí o en la sección de descargables.
¡¡Daos prisa!! Queda muy poquito…

Educación financiera para peques

Os confieso que la primera vez que oí hablar de finanzas para niños me sonó como si estuvieran hablando de churros adelgazantes ¡parecía algo difícil de casar e incluso incompatible! Los niños deben jugar y olvidarse de responsabilidades… pero, tras leer un poco más sobre el tema, me surgió una pregunta ¿Habría sido más fácil mi vida si hubiera aprendido ciertos conceptos desde pequeña? ¿Habría tenido las herramientas suficientes como para tomar decisiones más acertadas?

Nos guste o no, el dinero y el consumo están muy presentes en la vida de los niños desde bien temprano y esa relación toma más peso a medida que crecen, hasta hacerse vital cuando son adultos. Al igual que les enseñamos a manejarse con otros conceptos como la salud o la educación tenemos, en las primeras etapas de la infancia, la oportunidad de ayudarles a establecer una relación sana y responsable con el dinero.

Te resumimos 5 consejos que puedes transmitir a tus hijos para iniciarles en el mundo de las mini-finanzas:

  1. Aprender a trabajar. La famosa frase de madre “el dinero no crece de los árboles” solo cobrará sentido si realmente los peques aprenden a ganarlo. Una buena idea es establecer una paga semanal basada en un sistema de tareas por edades y habilidades.
  1. Aprender a ahorrar. Vivimos en un mundo de gratificaciones instantáneas. Por desgracia existen demasiados niños que crecen pensando que si quieren algo deben tenerlo al momento (¡Ojo! esto también nos lo podemos aplicar los adultos). Enseña a tus hijos que esperar y ahorrar para obtener las cosas que quieren es bueno. A medida que se acerquen a sus objetivos, su motivación crecerá hasta llegar el día que por fin puedan comprar lo que ganaron con su esfuerzo.
  1. Aprender a dar. De igual forma que es importante que los niños aprendan a ahorrar para conseguir lo que desean, es bueno que aprendan a compartir un porcentaje de lo ganado con personas que lo necesitan. Fomentar su solidaridad a una edad temprana establecerá una base moral para el futuro.
  1. Aprender a contenerse. Alguien dijo una vez que hay dos maneras de ser rico: tener todo lo que quieres o estar satisfecho con lo que tienes. En ocasiones los niños (y los adultos) se centran más en lo que quieren que en lo que tienen. Intentar cambiar su perspectiva para dejar de comparar es una tarea difícil que requiere constancia pero es, con mucho, la lección más importante que puedes enseñarles. ¡Ojo! para nada hablamos aquí de animarles a ser conformistas. Luchar por lo que uno desea es bueno, pero si nos enfocamos únicamente en lo que queda por conseguir en lugar de que hemos conseguido, solo lograremos frustrarnos.
  1. Aprender de los errores. A todos los padres les resulta difícil ver como sus hijos se equivocan al tomar algunas decisiones, por lo que podemos caer en la tentación de prohibir una elección que sabemos imprudente. Sin embargo, sobre todo en el terreno económico, es preferible que cometan pequeños errores que les sirvan de aprendizaje para evitar que de adultos sus malas decisiones traigan consecuencias realmente graves.

 ¿Cómo comenzar a llevar estas ideas a la práctica? Consigue tres tarros que servirán de hucha a tu hijo. Descarga e imprime estas etiquetas y pégalas sobre ellos. Cada semana, en el día de paga, intercambia pareceres con tu hijo para ayudarle a decidir cómo distribuirá el dinero ganado:

  • Para gastar. Explícale que comprar significa dar dinero para obtener algo a cambio. Intenta inculcar a tu hijo la diferencia entre necesidades y deseos, comentándole las cosas que la gente necesita. Fomenta el pensamiento cuidadoso y el gasto sabio. Todos necesitamos comida, refugio y ropa. Estas son las cosas que nos mantienen sanos y seguros. A veces queremos comprar algo extra, como un juguete nuevo, pero estos extras no son tan importantes como las cosas que necesitamos, por lo que podemos elegir esperar o incluso no comprarlas.
  • Para ahorrar. Explícale a tu peque que el ahorro permite a la gente comprar algo en el futuro si no tienen suficiente dinero. La espera es un concepto difícil de asimilar para los niños. Anima a tu hijo a ahorrar comenzando con pequeños objetivos en períodos cortos de tiempo. En lugar de conseguir un juguete pequeño en la tienda de todo a cien, puedes esperar y ahorrar para el juguete grande que querías.
  • Para compartir. Explícale que compartir significa dar dinero, tiempo o conocimientos a otras personas para ayudarles a estar seguros, sanos y felices. Anima a tu hijo a donar un porcentaje del dinero ahorrado a causas solidarias. Procura que te acompañe a la hora de hacer la donación y que entienda el beneficio concreto que obtendrán las personas a las que ayude. Explícale además que hay un montón de maneras de compartir con otros sin gastar dinero. Hay juguetes que ya no te gustan tanto como antes porque has crecido o ropa que ya no te vale pero que puede valerle a otros ¿Qué te parece si damos todas esas cosas a personas que lo pueden usar?

Y tú ¿crees que es necesaria una educación financiera infantil? ¿qué edad considerarías adecuada?