No sé a vosotros pero a mi me resulta inevitable comenzar el año haciendo una lista, mental o escrita, de buenos propósitos. Aunque la mayor parte se repitan año tras año sin llegar a cumplirse, cuando amanece el día 1 recién estrenadito, uno se siente invencible y capaz de completar, al fin, lo que el año pasado (y anteriores) quedó a medias. A este curioso mecanismo mental algunos lo llaman “fracaso continuado”… Para mí es uno de los pocos momentos del año en que triunfa la positividad, la ilusión infantil, inmadura y terca en la que todo es posible de nuevo.

Me encanta esta lista de Llegas Pacheco que contiene algunos clásicos del “yo puedo” navideño. He pensado que sería precioso tomar esta idea para hacer un póster de buenos deseos infantiles. ¿Me ayudáis? ¿Cuáles creéis que serían? Dad voz a nuestros peques y compartid sus propuestas en los comentarios. Entre los que enviéis elegiremos 12 con los que ilustraremos un póster que podréis descargar para decorar su habitación.